A Silvia la conocà cuando todavÃa estábamos en el colegio, era mi compañera de clase, una amiga formidable, que también gustaba de la música punk y el rock pesado. Pasábamos horas en su casa de Miraflores escuchando a Green day y los Ramones, pronto la cercanÃa nos harÃa enamorados. A pesar de todo increÃblemente nunca llegamos a tener relaciones más allá de la masturbación y una magnifica sesión de sexo oral que me regalarÃa por nuestros 6 meses juntos, lamentablemente poco después su familia se mudarÃa al extranjero separándonos por muchos años.
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